sábado, 19 de diciembre de 2009

BLACK

Black intenta ser una película de acción frenética y la mayoría de las veces lo consigue. La acción no cesa en ningún momento, los enemigos nos rodean y nos atacan continuamente, y pocas veces tendremos que soltar el gatillo para preocuparnos de la munición o de no hacer demasiado ruido. Y cuando apretemos el gatillo veremos lo que pasa, pues el escenario reacciona dinámicamente a las balas; estas no se limitan a quedarse “marcadas” en él con la típica textura sobreimpresa, lo destrozarán, provocarán reacciones que, naturalmente, pueden usarse para acabar con los enemigos.